Extinción de los Contratos de Trabajo

 

Una de las formas más habituales de extinguir una relación laboral es a través de la figura del despido, debemos diferenciar dos tipos de despido el despido procedente, realizado conforme a la normativa laboral, y el despido improcedente, aquel que se realiza incumpliendo dicha normativa.


Dentro de la categoría de los despidos procedentes cabe señalar dos tipos:

  • Despido por causas objetivas:
  • La empresa tiene que comunicar por escrito con un plazo mínimo de 15 días que prescinde del trabajador alegando que no puede mantener el contrato por una causa determinada, en la  mayoría de los casos responde a dificultades económicas de la empresa, aunque también se puede alegar otras razones como causas organizativas, técnicas o de producción. Además de justificar por escrito las razones objetivas por las que procede al despido debe poner a disposición del trabajador una indemnización de 20 días de salario por año trabajado.

 

Despido disciplinario:
  • La extinción del contrato se produce por un incumplimiento grave de las obligaciones contractuales por parte del trabajador, tales como ofensas verbales o físicas al resto de empleados, faltas injustificadas de asistencia, abuso de confianza, embriaguez habitual etc.. El despido se notificará por escrito al trabajador indicando los hechos que lo motivan y la fecha en que tendrá efecto, al extinguirse la relación laboral por un incumplimiento del trabajador  no se tiene derecho al cobro de una indemnización.

 

Si  no estamos de acuerdo con los hechos que motivan el despido o se han incumplido las formalidades legales para que se lleve a cabo, el trabajador debe solicitar que se declare el despido como improcedente, para ello tiene un plazo de 20 días hábiles y dos vías de reclamación.

 

  • - Ante el órgano de mediación, en el caso de Aragón ante el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje ( SAMA), donde trabajador y empresa intentarán llegar a un acuerdo económico para extinguir el contrato antes de iniciar la vía judicial.

 

  • - Ante el Juzgado de lo Social: en el caso de que no se haya llegado a acurdo ante el órgano de mediación el trabajador, a través de su abogado, presentará la correspondiente demanda por despido improcedente.

 

En el caso de que el Juzgado declare el despido improcedente la empresa puede optar por readmitir al trabajador o indemnizarle. La indemnización por despido improcedente antes de la entrada en vigor de la última reforma laboral, el 12 de febrero de 2012, era de 45 días por año trabajado, con un máximo de 42 mensualidades. Desde esa fecha, la indemnización que le correspondería sería 33 días por año trabajado, con un tope de 24 mensualidades.

 


Espero que esta información os haya sido de utilidad.

 


Fernando Marcuello Millán, abogado. C/ Coso 56, 4º izquierda Móvil: 657 21 41 70

 

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